Reseña de: El revisionismo en la URSS. De Trotsky a Gorbachov.
Reseña
de: El revisionismo en la URSS. De Trotsky a Gorbachov.
Ediciones Red Planeta nos
presenta una nueva obra que destaca por su sagacidad y capacidad de sintetizar
una cantidad de datos y conceptos teóricos en un solo libro sobre el revisionismo
soviético. Ideal para la formación de nuevos cuadros marxistas leninistas o
para lectores inquietos que tengan curiosidad por iniciarse en el mundo
marxista.
Para empezar, me gustaría
indicar que es un libro de lectura sencilla, en el cual el lector no va a tener
mucha dificultad a la hora de entender. Aunque si se requiere unos
conocimientos mínimos de historia o de política para adentrarse en la lectura
de esta obra. El libro es de tapa blanda con una portada lustrosa y comprende
de 319 hojas, repartidos en seis capítulos con sus subsiguientes apartados.
La obra comienza con un
breve resumen de las diferentes desviaciones izquierdistas y derechistas que se
dieron en el periodo revolucionario después de la toma del poder de los
bolcheviques, como puede ser la oposición obrera. Para más tarde pasar al
estudio del trotskismo como desviación (si se me permite llamar) del marxismo.
En este capitulo se divide por partes entre ellos la posición que tenía Trotsky
sobre los sindicatos, su posición sobre el internacionalismo, la posición de
Trotsky sobre su visión sobre las colonias y que papel podían desempeñar los
movimientos de liberación y comunistas dentro de ellos para derrocar el sistema
capitalista (tema muy poco tratado por los marxistas leninistas a la hora de
criticar al trotskismo) y etc. Otro aspecto que me ha gustado de este libro es
de la capacidad de su escritor Oier Pérez Mancisidor de resumir y sintetizar la
visión de Trotsky a la hora de transicionar del capitalismo hacía el comunismo.
Es decir: ¿Qué tácticas emplear? ¿Cómo hacer frente a múltiples objetivos
estratégicos a la hora de la toma del poder?... Pero, sobre todo, se detalla
como Trotsky intenta ligar un puente entre un programa mínimo y uno máximo para
ligar las reivindicaciones de los obreros dentro del marco capitalista con la
revolución socialista.
Por otra parte, se muestra
la incapacidad de Trotsky de distinguir entre las diferentes fases a la hora de
llegar al comunismo, de como no sabe diferenciar entre socialismo y comunismo.
Además, Oier nos hace un breve resumen de la superación de la crítica económica
trotskista de la imposibilidad de la construcción del socialismo en la Unión
Soviética. Oier, nos muestra como los soviéticos audazmente a pesar de las dificultades
económicas propiciadas por la división internacional del trabajo, los
monopolios y los enemigos internos como externos pudieron industrializar la
nación y por ende construir el socialismo.
En el siguiente capitulo,
tenemos el periodo de Nikita Kruschev iniciado a través del XX Congreso que le
acabo aupando en el poder y le permitió deshacer parte del sistema de
planificación central socialista e introducir políticas descentralizadoras. Por
otro lado, dentro de este capítulo muestra la política kruschoviana del
abandono del internacionalismo proletario y de la substitución de la
contradicción principal que era entre capital y trabajo, entre burguesía y
asalariados por la contradicción entre Estados Unidos y la Unión Soviética.
También en este capítulo se nos muestra la teoría revisionista de la
coexistencia pacífica como la de la construcción pacífica del socialismo.
En el posterior capítulo, en
la etapa Brezhneviana, se detalla sus políticas económicas (que dieron una
mayor liberalización de la economía), de la política internacional (que se basó
en ampliar el campo socialista bajo la dirección paternalista y estricta de
Moscú). También cabe destacar la exageración de la construcción del socialismo.
Por otra parte, creo que es
incorrecto no diferenciar entre Brezhnev y Kosyguin, dado que fueron dos
corrientes que se enfrentaron duramente en el PCUS. Mientras que Brezhnev era
el ala más conservadora, Kosyguin represento el ala más liberal del partido.
Esto se pudo ver en el 64, cuando el ala más conservadora criticó a Kosyguin por
planificar la economía de un modo poco realista. Brézhnev fue capaz de criticar
a Kosyguin en temas de agricultura, industria ligera e industria pesada.
Señalando la política de este como una claudicación a Occidente al detraer o
mejor dicho dejar de enfocar el mayor peso del as inversiones en industrias
bases o productoras de bienes de capital por industrias productoras de bienes
de consumo. Lo cual hubiese generado una gran dependencia tecnológica como de
maquinaria de Occidente por elevar de manera inmediata el nivel de consumo o de
bienestar de los soviéticos.
En tanto a la cuestión de la
Primavera de Praga que se plantea en el libro como una intervención de Moscú
para quitar de la dirección del país un líder por otro porque era más
conveniente y por tanto dicho país no pudo edificar su propio socialismo en
base a sus condiciones materiales, no es correcto a mi modo de ver. Las políticas
de Alexander Dubček no eran más que la continuación de Kosyguin pero con un
enfoque más radical. Dichas políticas fueron encabezadas por el economista Ota
Šik[1].
En la reforma, se daba por
sentado la construcción total del socialismo, la desaparición de la lucha de
clases interna y etc. A raíz de esta premisa se enfoca una reforma que permitía
remunerar y a incentivar aquellas habilidades o competencias técnicas de los
trabajadores, directores de fábrica y etc. Además, se restablecía la pequeña
propiedad privada, la libre asignación de precios, el desmantelamiento del
sistema de cooperativas del campo, la aparición de competencias entre empresas.
Y elementos más radicales como Ota Šik proponían la restauración del mercado de
capitales.
En cuanto a las reformas
democráticas, se permitieron la restauración de partidos capitalistas (que
promovían el derrocamiento del régimen) y la liquidación del liderazgo del
partido comunista de Checoslovaquía (además de desmembrarlo). Todo esto fue
gracias a Brezhnev que dio el visto bueno a Dubček de liquidar y saltarse la
democracia interna del propio partido para poder en puestos de poder a
elementos liberales o antisocialistas, que más tarde huyeron a occidente tras
la intervención como fue Ota Šik. Que más tarde dicho sujeto encabezaría la
liberalización y privatización de las empresas estatales tras la revolución de
Terciopelo.
Aquí cabe preguntarse si era
correcto o no la intervención del Pacto de Varsovia, dirigida por la URSS. Por
una parte, el no haber intervenido, Checoslovaquía se hubiese convertido en
capitalista y podría haber creado un efecto contagio, pero no hubiera
ennegrecido la imagen de la URSS. Además, una Checoslovaquia satélite de la
OTAN hubiera sido una espina clavada en el sistema de seguridad y defensa en el
Pacto de Varsovia, además de actuar como base de operaciones para
desestabilizar las repúblicas populares como de la URSS. Por otra parte, el
actuar limitaba la soberanía de los otros países y generó una mancha enorme en
la imagen de la URSS y en el socialismo.
En mi opinión, el problema
de Checoslovaquia no se debía de haber dado si el propio partido comunista
checoslovaco hubiese podido decidir libremente sus políticas como su elegir sus
secretarios. Además, si se hubiese cortado de raíz los problemas económicos
iniciales como sociales (burocráticos como mecanismos democráticos), no hubiera
caído en la anarquía el país. Un país que era dirigido por un partido que no tenía
ni visión ni cerebro y se dejaba llevar por la última moda de Moscú degeneró el
país, fruto de la trasplantación de las taras que tenía el PCUS a los
comunistas checoslovacos.
Una vez realizado este
inciso, me gustaría continuar con el capítulo de la etapa de Gorbachov. En este
capítulo se nos muestra la política internacional, económica y etc de
Gorbachov. Además, se nos abre un inciso explicándonos la carrera de política
del último líder de la URSS y de un hombre siniestro llamado Yakolev que actúa
de titiritero entre bastidores. Este capítulo me parece bastante bueno, dado
que lo hila bastante bien diferentes datos el autor.
Un apartado a destacar es el
del económico donde se desmiente parte de las mentiras vertidas sobre la URSS
de que estaban en crisis económica o de que estaban en un estancamiento
económico. A raíz de esto muestra de cómo la tesis gorbachoviana que se basó
para reformar la economía era en gran parte falsa y que no fue más que una
excusa para darle amplios poderes para poder quitar trabas y obstáculos de su
camino para liberalizar la economía, para llevarla de camino al sendero del
capital.
Hay que añadir unas
consideraciones finales de este libro y que me ha parecido que han hecho en
falta. Entre ellas unos gráficos que mostrase la evolución de la economía
soviética o unas tablas donde se mostrasen los cambios cuantitativos como
cualitativos de la sociedad soviética.
Para finalizar, me parece
que es un buen libro de formación marxista leninista, donde se recogen los
principales movimientos revisionistas que se dieron en la URSS y nos permite
tener una gran cantidad de información sintetizada de las principales ideas de
estas tendencias desviacionistas. Si que es cierto que recomendaría al lector
tener cierto nivel mínimo de conocimientos históricos sobre la Unión Soviética.
Además, le recomendaría tener cierta cultura de algunos términos marxistas para
entender algunas partes del libro. En conclusión, me parece un buen libro
bastante ameno que tiene una lectura sencilla y le recomendaría a cualquiera
que quiera estudiar este ámbito de lo que fue uno de los países que inspiraron
a miles de obreros para luchar y crear un mundo mejor.
Adrián Iglesias.
[1] En sus
inicios fue un gran defensor de Stalin, más tarde cambio de posiciones
ideológicas por las de Kruchev, para más tarde en 1961 (tras una gira por
Europa, donde quedo maravillado por los sistemas de economía de mercado) a defender
la liberación de parte de la economía checoslovaca como así la reintroducción
de la propiedad privada.
Comentarios
Publicar un comentario